Alimentación Complementaria Autorregulada (Baby-Led Weaning) vegana

¿Qué es eso? Baby-Led Weaning (BLW) es la expresión anglosajona que viene a significar algo parecido a alimentación complementaria autorregulada. Es decir, que cuando un bebé empieza a complementar su dieta, que hasta el momento ha sido únicamente la lactancia (materna o de fórmula) y que de momento seguirá siendo su principal alimento, lo hace según se lo pida el cuerpo.
BLWManzana, Pera, Naranja, Plátano
¿En qué consiste? Antes había un dicho que era “De la teta, a los garbanzos”. Vamos, que lo que se hacía era ir pasando gradualmente de la lactancia a la comida normal que tomaba el resto de la familia, sin tener que dar necesariamente alimentos triturados al bebé (papillas, purés, potitos…). Hasta el primer año de vida, la lactancia a demanda (repito, ya sea materna o de fórmula) sigue siendo el alimento principal del bebé, y la comida sólida lo que hace es complementar (por eso se le llama alimentación complementaria) a la lactancia. Después, la comida sólida va cobrando cada vez más protagonismo, mientras que la lantancia es más secundaria (aunque no despreciable, ya que puede llegar a constituir hasta un tercio de las calorías diarias del bebé hasta los dos años).
¿Cómo se hace? Básicamente, al bebé se le ofrece una variedad de alimentos naturales y saludables (enteros o en trozos, sin triturar), y se le deja que decida qué, cuánto y cómo quiere comer.
¿Cuándo empezar? Hoy en día, la fecha oficial (y la recomendada por la mayoría de pediatras) es alrededor de los seis meses de edad. Esto significa que es aproximadamente entonces cuando el bebé está preparado para ingerir otro alimento diferente a la lactancia, según unos parámetros de sentido común:
– El bebé es capaz de mantenerse sentado sólo prácticamente sin ayuda.
– Puede coger trozos de alimento con sus manos y llevárselos a la boca (aunque aún no tenga dientes).
– Ha desaparecido el reflejo de extrusión. Esto es, puede tragar otras cosas que no sean leche.

– Y, lo fundamental, muestra interés por la comida. Hay bebés que hasta los ocho meses o más no tienen ningún interés, con lo que no tienen sentido forzar la situación.
Nuestra experiencia: Dos semanas antes de cumplir los seis meses, estaba en mi regazo mientras yo comía una manzana… agarró la manzana con las dos manos y se la llevó a la boca… la retiró y puso cara de sorpresa, en plan “¡esto tiene sabor!”… para volver a hincarle la encía inmediatamente y seguir chupando el jugo de la manzana… y a ver quién se la quitaba.
¿Qué alimentos dar primero? Pues, en realidad, da igual. Afortunadamente, cada vez más profesionales de la salud afirman que no se ha comprobado que sea mejor empezar por uno que por otro (incluídos los alérgenos potenciales, ya que retrasarlos no reduce la incidencia de alergias ni intolerancias). Así que frutas, verduras, cereales… Sólo se recomienda ir de uno en uno, es decir, dar un único alimento nuevo cada día; para apreciar y valorar posibles alergias o intolerancias. Y, a partir del año de edad, ya pueden comer como el resto de la familia.
Nuestra experiencia: Decidió empezar por la fruta, así que seguimos con las frutas de temporada (manzana, pera, naranja, plátano); luego, pasamos a las verduras al vapor, también las que había en el momento (zanahoria, patata, brócoli, calabaza, coliflor… excepto acelgas y espinacas, por ser altas en nitratos); después, los cereales (pan, tortitas, crêpes caseros, pasta, arroz…); por último, legumbres (garbanzos, lentejas, guisantes, alubias, habas, derivados de soja [yogur, tofu]), y más tarde frutos secos y semillas triturados (tahini, etc.).
BLW 2
Zanahoria, Patata, Brócoli, Calabaza
¿Cómo preparar la comida? No hacen falta recetas especiales. En principio, igual que el resto de la familia, si ésta come de manera saludable y variada. Con la salvedad del azúcar y la sal (nada de azúcar y nada de sal durante el primer año; después muy poca sal y yodada, y azúcar cuanta menos mejor y esporádicamente), ni zumos aunque sean naturales (por riesgo de caries, obesidad y malos hábitos alimenticios), ni especias (por ser posibles irritantes). En resumen: al vapor, cocido, asado, a la plancha, etc.
Nuestra experiencia: Las comidas siempre han sido las mismas que para nosotros, sólo que al principio tenían uno o dos ingredientes y, según su lista de alimentos probados aumentaba, la cantidad de ingredientes en su plato también. Un ejemplo: su primer hummus tenía solamente garbanzos (hacíamos una primera versión de un sólo ingrediente, separábamos un poco, y luego añadíamos el resto de ingredientes para nosotros), el siguiente llevaba garbanzos+tahini, luego garbanzos+tahini+limón, después garbanzos+tahini+limón+perejil, más tarde garbanzos+tahini+limón+perejil+ajo, y por último incorporamos las especias. Otro ejemplo: hacíamos un plato de varias verduras y le separábamos sólo trozos de zanahoria cocida (primero en “palitos” o bastones que pueda agarrar con toda la mano, luego en trocitos cuando pueda hacer “la pinza” con el pulgar y el índice), con un chorrito de aceite de oliva; la siguiente versión incluía zanahoria+patata, y así sucesivamente.
¿Y la alimentación complementaria vegana? En realidad, todo lo dicho se aplica igual a la alimentación vegana. La única diferencia es que se omiten los alimentos de origen animal. Lo único a resaltar es la importancia de una fuente fiable de vitamina B12 a diario (al igual que durante el embarazo, ya que el bebé no tiene aún reservas de esta vitamina en su cuerpo): mientras la lactancia es el alimento principal, la madre debe tomar un suplemento o alimentos enriquecidos (si es lactancia materna) o la leche debe incluirla (si es de fórmula; de todos modos, todas suelen llevarla). Después, hay que procurar un suplemento propio o alimentos enriquecidos (ver requerimientos de B12 en niños aquí y opciones de suplementos aquí).
Nuestra experiencia: El único obstáculo fue la conversación con la pediatra en la revisión de los seis meses…
– Pediatra: Le vas introduciendo las frutas, con un trocito de galleta tipo María, y también las verduras; las verduras con un poco de pollo, o con alguna carne magra. Pescado no hasta los nueve meses.
– Yo: En casa no comemos carne ni pescado.
– P: Pues a él le vas a tener que dar.
– Y: …
– P:… blabla… anemia fisiológica… blabla… hierro… blabla… B12… blabla… proteína de alta calidad…
– Y:… (pensando si citarle o no a la OMS…)
– P: ¿A ti te dieron tus padres carne y pescado?
– Y: Sí, a mi sí.
– P: Y de mayor decidiste no comerlo; pues ahora lo mismo, luego decidirá. Me parece muy bien que no quieras comerlo tú, pero a él se lo tienes que dar.
… en la revisión del año, sin la pediatra presente, me preguntó la enfermera que qué comía. Le respondí que ya le había dicho a la pediatra que en casa no comíamos nada de origen animal; que, por lo demás, comía de todo. Y me respondió: “¡Ah! Pues entonces le das más o menos adaptado lo que comáis vosotros y ya está”.
Y, por cierto, no ha tenido anemia.
BLW 3
Arroz, Tortita de maíz con hummus, Pan con tomate, Manzana con yogur
¿Es un “método” complicado? ¿Sucio? ¿Derrochador? ¿Peligroso? ¿Desequilibrado nutricionalmente? Vayamos por partes.
– ¿Complicado? De hecho, es más sencillo que preparar papillas y purés, porque no hay que hacer comidas aparte del resto de la familia. Con la de ahorro de tiempo que eso supone.
– ¿Sucio? Sí, no vamos a engañarnos; es más sucio que si le diéramos de comer nosotros con la cuchara… después de cada comida, hay que limpiar al bebé, la trona, la mesa, el suelo (incluso, alguna vez, la pared)… aunque también es muy sucio “pelearse” con el bebé mientras manda a paseo el avión cargado de comida. A pesar de todo, es algo temporal. Porque según aprende, adquiere destreza e imita el comportamiento en la mesa de los mayores (aunque le siga haciendo gracia tirar comida al suelo de vez en cuando para ver cómo se la comen los gatos…), cada vez ensucia menos. Y verle experimentar sabores y texturas, disfrutar, y ganar en autonomía es algo que no tiene precio. Mientras tanto, mucha paciencia y un buen trapo… y, cómo no, buen humor y una cámara, porque al fin y al cabo esta etapa tiene su encanto, y dentro de un tiempo nos reiremos viendo las fotos y los vídeos.
– ¿Derrochador? Ocurre lo mismo que con el tema de la suciedad. Al principio puede parecer que se desperdicia mucha comida, pero en verdad no es tanta y también es una fase que no dura mucho. De todas formas, hay gente que pone debajo de la trona un mantel o algo similar, para así recoger la comida que se caiga y poder volver a ofrecérsela sin riesgo de que se ensucie.
– ¿Peligroso? Existe el miedo generalizado de que el bebé se atragante y se ahogue. Pero si el bebé está sentado (es decir, en vertical), se mete en la boca sólo lo que él pueda coger con sus manos, y se le deja manejar la comida para que pueda moverla con la lengua, podría atragantarse pero sería muy difícil que llegara a ahogarse. Ante un atragantamiento, su reflejo le haría volver a echar la comida a la boca. De todas maneras, nunca habría que ofrecerle alimentos con los que pudiera ahogarse (frutos secos enteros, frutas pequeñas con hueso [cerezas], tomates cherry enteros) ni tampoco dejar al bebé sin vigilancia en la trona mientras come (aunque esta advertencia es igualmente válida para bebés a los que se da de comer con cuchara).
– ¿Nutricionalmente desequilibrado? No, mientras se le ofrezca siempre una variedad de alimentos saludables. Y no, tampoco va a comer siempre patatas solamente, por ejemplo. Y puede que un alimento en concreto no le guste y no lo quiera comer nunca, pero tampoco hay ningún alimento absolutamente indispensable, así que no va a tener ninguna deficiencia por ello. Aunque tendrá sus temporadas de comer todo lo que haya en el plato, o de seleccionar algunas cosas y dejar otras. Ni va a dejarse desfallecer por inanición; unos días tendrá más hambre y otros menos. En cualquier caso, nunca hay que forzar a que coma lo que creemos que tiene que comer, sino respetar los ritmos del bebé.
Nuestra experiencia: El ejemplo más llamativo es la zanahoria, ya que a veces se come todos los trozos que hay en el plato y encima pide más, otras veces picotea algunos trozos y deja otros, otras no la quiere cocida pero sí cruda, y en algunas ocasiones no la quiere ni probar… al principio de estas rachas parecía que no iba a volver a comerla, pero luego siempre vuelve.
¿Dónde informarse mejor? Sobre Baby-led weaning hay escrito un libro, El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett, con información básica, ideas y muchos testimonios; también pueden leerse experiencias de otras familias en internet (por ejemplo, aquí y aquí). Sobre nutrición y alimentación complementaria, es muy recomendable el libro Se me hace bola de Julio Basulto. Y sobre alimentación vegana, tanto el libro Niños veganos, felices y sanos de David Román, como la página web de la Unión Vegetariana Española y, por supuesto, el blog Dime qué comes de la dietista Lucía Martínez.
BLW 4
Pizza, Tortilla de patata, Espaguetis con tomate, Alubias con verduras

 


No podía dejar pasar la oportunidad, aún a riesgo de que quede una entrada un poco larga, de compartir las hojas que hemos ido recibiendo en la consulta de la pediatra sobre alimentación y sobre la vida en general. Vienen en una fotocopia, sin ninguna referencia ni sello o logotipo de ninguna entidad. Me he tomado la libertad de corregir los errores tipográficos y las faltas; por lo demás, es una copia literal. Las frases en cursiva estaban escritas a mano.
3 MESES
Alimentación:
– Sólo leche
– No dar otros alimentos
Sueño:
– Duerme menos de día
– Más activo. Distancia tomas
Higiene: Baño y paseo diario
Vitamina D3: 6 gotas al día
Estimulación:
– Hablar mucho
– Acariciar
– Cantar
– Juguetes llamativos y sonoros
Prevenir accidentes:
– No dejar solo en las alturas
– No juguetes desmontables
– Sujetar bien en el coche
6 MESES
Alimentación: Se recomienda introducir los alimentos poco a poco para mejor aceptación y poder valorar la aparición de intolerancias o alergias. Espere a ofrecer una nueva papilla hasta que no lleve 15 días tomando bien la anterior. Dar con cuchara.
1. Cereales sin gluten por la noche y/o mañana: No es necesario darlos con una leche artificial. Pueden prepararse con leche de fórmula o leche materna. Si utiliza leche de fórmula prepare un biberón (por cada 30 cc de agua / 1 cacito raso de polvo) y diluya 3 ó 4 cacitos de cereal. Aumentar la papilla gradualmente hasta dar 210 ó 240 m. Siempre según las necesidades de cada niño.
2. Papilla de frutas naturales por la tarde: Iniciar con plátano, manzana, pero y naranja. Añadir posteriormente otras frutas o cambiarlas. Evitar las fresas, el melocotón y las frutas en almíbar. + Galleta María
3. Puré de verduras con pollo al mediodía: Cocer al vapor o con poco agua y sin sal: patata, zanahoria, puerro, judía verde, borraja, etc. Hacer 50 grs de pollo cocido o a la plancha. Batirlo todo junto y añadir una cucharadita de aceite de oliva. Pueden añadir otras verduras o ir alternándolas. No dar hasta 12 meses: espinacas, col, remolacha
4. Leche de continuación: Si su hijo ya tomaba lactancia artificial puede cambiar la leche de inicio por la de continuación. Si tomaba lactancia materna es preferible continuar por ahora con la tipo 1.
7 MESES
Alimentación:
1. Cereales con gluten
2. Puré de verduras con pollo, ternera, ternasco. Ir variando.
3. Papilla de frutas
4. Introducir poco a poco trocitos de jamón de york, pavo. No cerdo ni vísceras.
5. Leche: 500 ml/día (sólo niños con lactancia artificial)
Vitamina D
Higiene:
– Baño y paseo diario
– Lavado de manos y genitales
– No precisa calzado
Estimulación:
– Hablar mucho. Responderle.
– Ritmos
– Juegos sentado y gateo
Prevenir accidentes:
– Caídas. Enchufes.
– Cocina
– No taca-ta
– Silla sujeción en vehículos
– Objetos pequeños
9 MESES
Alimentación:
– Textura gruesa, triturar la comida con el tenedor
Pescado blanco: a la plancha o cocido, dándolo en trocitos pequeños o en puré, leche de continuación o sémola por la noche
Yema cocida por la noche: dar de forma progresiva (un cuarto, media yema, hasta llegar a entera), tomar dos o tres a la semana
Yogurt natural o queso fresco en la merienda más fruta
– A los 11 meses: lentejas o garbanzos una o dos veces a la semana con carne o pollo al mediodía (pasar por pasapurés)
Vitamina D
Higiene: Baño diario
Estimulación: Ritmos, canciones, partes del cuerpo
Prevenir accidentes:
– Enchufes
– Ventanas
– Bolsas plástico
– Guardar en lugar alto y no accesible los productos de limpieza y medicinas
– Teléfono toxicología: 91-5620420
– Coche: en silla y atado
12 MESES
Suspender Vitamina D.
Alimentación
– Seguir con leche de continuación o de crecimiento, hasta los 18 meses.
– Introducir huevo entero: Cocido o en tortilla, no crudo. Dos o tres a la semana.
– Dieta variada y similar a la de los mayores.
– Procurar que coma solo, con toda la familia, que utilice la cuchara y el tenedor, y que beba en vaso.
– Favorecer la masticación: primer plato separado del segundo. Menos comidas trituradas.
– Limitar el tiempo de duración de las comidas. Respetar la variación del apetito.
– Esperar unos meses a tomar frutos secos, gambas, chocolate, chorizo y especias (puedan provocar alergias).
Higiene
– Baño diario.
– Cepillado de dientes sin pasta.
– Cambio de ropa diario.
– Zapatos de piel, flexibles y sin refuerzos internos. Número adecuado.
Sueño
– Favorecer dormir solo. Darle algún muñeco, cuento, dejarle la luz encendida.
Estimulación
– Juguetes: Andadores, correpasillos, cubos apilables.
– Lenguaje: Trabajar todos los días algunas palabras, las de uso diario del niño (vaso, agua, pan, pelota…).
– Hablarle mucho, pronunciar bien, despacio y vocalizando, no usar diminutivos.
– Enseñarle canciones y ritmos.
– Reforzarle las conductas positivas.
– Realizar juegos al aire libre.
Prevención de accidentes
– Silla en automóvil.
– Mantener fuera de su alcance productos de limpieza, medicinas y tóxicos.
– Cuidado con las caídas.
– Protectores de enchufes.
– No dejar entrar solos en la cocina y el baño.
– Cuidado con los objetos pequeños. No dar frutos secos.
18 meses
Alimentación
– Comer troceado
– Comer solo
– Variar sus gustos
– No forzar la comida
– Limitar el tiempo de comida
Higiene
– Baño diario
– Cepillado de dientes. Fluorkin o’25 mg.: 1 comprimido/día
– Lavado de manos
Estimulación
– Juegos educativos
– Canciones
– Cuentos
– Alabarle. Reconocer sus contactos positivamente
Rabietas: dejar pasar
Prevención de accidentes
– Favorecer autonomía
– Automóvil: en silla y atado
– Cuidado con la escapada en la calle
– Cocina-Baño
– Productos de limpieza, Fármacos
– Caídas, escaleras, ventanas, etc.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mini-chefs. Guarda el enlace permanente.

12 respuestas a Alimentación Complementaria Autorregulada (Baby-Led Weaning) vegana

  1. Rosa dijo:

    Muy interesante la exposición. Estoy segura: a muchas personas, les va a aclarar un montón de dudas, a ampliar conceptos y a ser una estupenda ayuda.

  2. Muchas gracias por este super post sobre BLW. Lo has explicado genial! Lo voy a compartir, porque yo aún no he sido capaz de reunir tanta información en una entrada, así que gracias!
    Por otro lado, qué barbaridades encontramos en las famosas fotocopias de los pediatras sobre la alimentación… no me quiero ni poner a comentarlas porque me dan los calores y me estreso… así que pacienciaaaa 😀

    • Nihacc dijo:

      ¡Muchas gracias, Azahara! Encantada de que lo compartas 🙂 Pues sí, con esas fotocopias es para darles de comer aparte, nunca mejor dicho… pero ya me parece increíble que te digan que le hables y le acaricies, como si hiciera falta que lo dijeran porque si no no lo haríamos… Por cierto, no conocía tu blog, muy interesante todo lo que escribes. ¡Un saludo!

  3. Susana dijo:

    No tengo hijos, pero tu articulo me ha encantado, las fotos de tu bebe disfrutando no tienen precio, son chulísimas. Yo al pedriatra le habría soltado: galleta maría= 0 nutrientes=harina blanca+azúcar, que obsesión con que empiecen tan pronto a dar azúcar a los bebes. Otra cosa, no tienes fotos de los gatos cosechando lo que le cae a tu bebe?. En fin, es broma.

    • Nihacc dijo:

      ¡Gracias, Susana! 🙂 Ya, era para soltarle unas cuantas a la pediatra, pero en fin… por no llevarnos peor, que ya discrepamos bastante. Pues sí que tengo alguna foto del gato cosechando brócoli, ¡jajaja!, no muchas porque no me dan las manos para todo, pero alguna sí hay. ¡Un saludo!

  4. María dijo:

    Muy buena la información, me encanta!!! ¿Podrías decirnos qué suplementos le das a tu bebe y las cantidades? ¿Y la cantidad de B12 que tomabas durante la lactancia es la misma que la de un adulto vegano “normal” o hay que incrementarla? Muchas gracias.

  5. El tema de las hojas de los pediatras da para 10 comentarios así que ni lo intento. Y la conversación de “blablabla anémia blablabla” es muy buena 🙂
    Por el resto, yo hice lo mismo con mi hijo vegano de ahora 5 años y la verdad es que me pareció una manera súper cómoda de introducir la alimentacón, cero peleas, siguiendo su ritmo, sus gustos, su hambre… y a la larga le gustan un montón de cosas diferentes, no hemos tenido problemas con el típico paso de papilla a sólido que les da arcadas y etc. Ahora que tengo otro bebé lo voy a hacer igual, y además como es el segundo lo que diga la pediatra todavía me importa menos 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s