Restaurante vegetariano ecológico Veggie (Zaragoza)

Veggie

C/ Cinegio 3, 50003 Zaragoza.
976248170
www.restauranteveggie.es
https://www.facebook.com/veggievegetariano/
Restaurante vegetariano ‘eco-chic’, situado en el Casco Viejo, que ofrece comida gourmet con opciones veganas y sin gluten tanto en el menú del día como en su carta. Además de restaurante, tiene desayunos, y una selección de tapas también con posibilidades veganas (rollito thai, sobrasada con champiñón, mini hamburguesa…) y sin gluten (hummus, patatas bravas, cazuelita de arroz con hongos), así como cerveza y pan sin gluten. No dispone (aún) de tronas para bebés, ni tampoco de cambiador en el baño. Se acepta el pago con tarjeta. Abierto martes y miércoles de 9:00 a 00:00; jueves, viernes y sábado de 9:00 a 1:00; y domingo de 11:00 a 18:00.
Veggie 1Barra de tapas & Patatas bravas veganas (3’50 €)
Veggie2Menú del día (13 €) & Carta
Veggie 3Asado noruego de tubérculos (10 €) & Ensalada de invierno con vinagreta de membrillo (7 €)
Veggie 4Hongos, coles y cítricos (12 €) & Curry vietnamita con arroz (13 €)
Veggie 5Compota aromática de frutas de invierno (6’50 €)

Veggie 6

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Alimentación Complementaria Autorregulada (Baby-Led Weaning) vegana

¿Qué es eso? Baby-Led Weaning (BLW) es la expresión anglosajona que viene a significar algo parecido a alimentación complementaria autorregulada. Es decir, que cuando un bebé empieza a complementar su dieta, que hasta el momento ha sido únicamente la lactancia (materna o de fórmula) y que de momento seguirá siendo su principal alimento, lo hace según se lo pida el cuerpo.
BLWManzana, Pera, Naranja, Plátano
¿En qué consiste? Antes había un dicho que era “De la teta, a los garbanzos”. Vamos, que lo que se hacía era ir pasando gradualmente de la lactancia a la comida normal que tomaba el resto de la familia, sin tener que dar necesariamente alimentos triturados al bebé (papillas, purés, potitos…). Hasta el primer año de vida, la lactancia a demanda (repito, ya sea materna o de fórmula) sigue siendo el alimento principal del bebé, y la comida sólida lo que hace es complementar (por eso se le llama alimentación complementaria) a la lactancia. Después, la comida sólida va cobrando cada vez más protagonismo, mientras que la lantancia es más secundaria (aunque no despreciable, ya que puede llegar a constituir hasta un tercio de las calorías diarias del bebé hasta los dos años).
¿Cómo se hace? Básicamente, al bebé se le ofrece una variedad de alimentos naturales y saludables (enteros o en trozos, sin triturar), y se le deja que decida qué, cuánto y cómo quiere comer.
¿Cuándo empezar? Hoy en día, la fecha oficial (y la recomendada por la mayoría de pediatras) es alrededor de los seis meses de edad. Esto significa que es aproximadamente entonces cuando el bebé está preparado para ingerir otro alimento diferente a la lactancia, según unos parámetros de sentido común:
– El bebé es capaz de mantenerse sentado sólo prácticamente sin ayuda.
– Puede coger trozos de alimento con sus manos y llevárselos a la boca (aunque aún no tenga dientes).
– Ha desaparecido el reflejo de extrusión. Esto es, puede tragar otras cosas que no sean leche.

– Y, lo fundamental, muestra interés por la comida. Hay bebés que hasta los ocho meses o más no tienen ningún interés, con lo que no tienen sentido forzar la situación.
Nuestra experiencia: Dos semanas antes de cumplir los seis meses, estaba en mi regazo mientras yo comía una manzana… agarró la manzana con las dos manos y se la llevó a la boca… la retiró y puso cara de sorpresa, en plan “¡esto tiene sabor!”… para volver a hincarle la encía inmediatamente y seguir chupando el jugo de la manzana… y a ver quién se la quitaba.
¿Qué alimentos dar primero? Pues, en realidad, da igual. Afortunadamente, cada vez más profesionales de la salud afirman que no se ha comprobado que sea mejor empezar por uno que por otro (incluídos los alérgenos potenciales, ya que retrasarlos no reduce la incidencia de alergias ni intolerancias). Así que frutas, verduras, cereales… Sólo se recomienda ir de uno en uno, es decir, dar un único alimento nuevo cada día; para apreciar y valorar posibles alergias o intolerancias. Y, a partir del año de edad, ya pueden comer como el resto de la familia.
Nuestra experiencia: Decidió empezar por la fruta, así que seguimos con las frutas de temporada (manzana, pera, naranja, plátano); luego, pasamos a las verduras al vapor, también las que había en el momento (zanahoria, patata, brócoli, calabaza, coliflor… excepto acelgas y espinacas, por ser altas en nitratos); después, los cereales (pan, tortitas, crêpes caseros, pasta, arroz…); por último, legumbres (garbanzos, lentejas, guisantes, alubias, habas, derivados de soja [yogur, tofu]), y más tarde frutos secos y semillas triturados (tahini, etc.).
BLW 2
Zanahoria, Patata, Brócoli, Calabaza
¿Cómo preparar la comida? No hacen falta recetas especiales. En principio, igual que el resto de la familia, si ésta come de manera saludable y variada. Con la salvedad del azúcar y la sal (nada de azúcar y nada de sal durante el primer año; después muy poca sal y yodada, y azúcar cuanta menos mejor y esporádicamente), ni zumos aunque sean naturales (por riesgo de caries, obesidad y malos hábitos alimenticios), ni especias (por ser posibles irritantes). En resumen: al vapor, cocido, asado, a la plancha, etc.
Nuestra experiencia: Las comidas siempre han sido las mismas que para nosotros, sólo que al principio tenían uno o dos ingredientes y, según su lista de alimentos probados aumentaba, la cantidad de ingredientes en su plato también. Un ejemplo: su primer hummus tenía solamente garbanzos (hacíamos una primera versión de un sólo ingrediente, separábamos un poco, y luego añadíamos el resto de ingredientes para nosotros), el siguiente llevaba garbanzos+tahini, luego garbanzos+tahini+limón, después garbanzos+tahini+limón+perejil, más tarde garbanzos+tahini+limón+perejil+ajo, y por último incorporamos las especias. Otro ejemplo: hacíamos un plato de varias verduras y le separábamos sólo trozos de zanahoria cocida (primero en “palitos” o bastones que pueda agarrar con toda la mano, luego en trocitos cuando pueda hacer “la pinza” con el pulgar y el índice), con un chorrito de aceite de oliva; la siguiente versión incluía zanahoria+patata, y así sucesivamente.
¿Y la alimentación complementaria vegana? En realidad, todo lo dicho se aplica igual a la alimentación vegana. La única diferencia es que se omiten los alimentos de origen animal. Lo único a resaltar es la importancia de una fuente fiable de vitamina B12 a diario (al igual que durante el embarazo, ya que el bebé no tiene aún reservas de esta vitamina en su cuerpo): mientras la lactancia es el alimento principal, la madre debe tomar un suplemento o alimentos enriquecidos (si es lactancia materna) o la leche debe incluirla (si es de fórmula; de todos modos, todas suelen llevarla). Después, hay que procurar un suplemento propio o alimentos enriquecidos (ver requerimientos de B12 en niños aquí).
Nuestra experiencia: El único obstáculo fue la conversación con la pediatra en la revisión de los seis meses…
– Pediatra: Le vas introduciendo las frutas, con un trocito de galleta tipo María, y también las verduras; las verduras con un poco de pollo, o con alguna carne magra. Pescado no hasta los nueve meses.
– Yo: En casa no comemos carne ni pescado.
– P: Pues a él le vas a tener que dar.
– Y: …
– P:… blabla… anemia fisiológica… blabla… hierro… blabla… B12… blabla… proteína de alta calidad…
– Y:… (pensando si citarle o no a la OMS…)
– P: ¿A ti te dieron tus padres carne y pescado?
– Y: Sí, a mi sí.
– P: Y de mayor decidiste no comerlo; pues ahora lo mismo, luego decidirá. Me parece muy bien que no quieras comerlo tú, pero a él se lo tienes que dar.
… en la revisión del año, sin la pediatra presente, me preguntó la enfermera que qué comía. Le respondí que ya le había dicho a la pediatra que en casa no comíamos nada de origen animal; que, por lo demás, comía de todo. Y me respondió: “¡Ah! Pues entonces le das más o menos adaptado lo que comáis vosotros y ya está”.
Y, por cierto, no ha tenido anemia.
BLW 3
Arroz, Tortita de maíz con hummus, Pan con tomate, Manzana con yogur
¿Es un “método” complicado? ¿Sucio? ¿Derrochador? ¿Peligroso? ¿Desequilibrado nutricionalmente? Vayamos por partes.
– ¿Complicado? De hecho, es más sencillo que preparar papillas y purés, porque no hay que hacer comidas aparte del resto de la familia. Con la de ahorro de tiempo que eso supone.
– ¿Sucio? Sí, no vamos a engañarnos; es más sucio que si le diéramos de comer nosotros con la cuchara… después de cada comida, hay que limpiar al bebé, la trona, la mesa, el suelo (incluso, alguna vez, la pared)… aunque también es muy sucio “pelearse” con el bebé mientras manda a paseo el avión cargado de comida. A pesar de todo, es algo temporal. Porque según aprende, adquiere destreza e imita el comportamiento en la mesa de los mayores (aunque le siga haciendo gracia tirar comida al suelo de vez en cuando para ver cómo se la comen los gatos…), cada vez ensucia menos. Y verle experimentar sabores y texturas, disfrutar, y ganar en autonomía es algo que no tiene precio. Mientras tanto, mucha paciencia y un buen trapo… y, cómo no, buen humor y una cámara, porque al fin y al cabo esta etapa tiene su encanto, y dentro de un tiempo nos reiremos viendo las fotos y los vídeos.
– ¿Derrochador? Ocurre lo mismo que con el tema de la suciedad. Al principio puede parecer que se desperdicia mucha comida, pero en verdad no es tanta y también es una fase que no dura mucho. De todas formas, hay gente que pone debajo de la trona un mantel o algo similar, para así recoger la comida que se caiga y poder volver a ofrecérsela sin riesgo de que se ensucie.
– ¿Peligroso? Existe el miedo generalizado de que el bebé se atragante y se ahogue. Pero si el bebé está sentado (es decir, en vertical), se mete en la boca sólo lo que él pueda coger con sus manos, y se le deja manejar la comida para que pueda moverla con la lengua, podría atragantarse pero sería muy difícil que llegara a ahogarse. Ante un atragantamiento, su reflejo le haría volver a echar la comida a la boca. De todas maneras, nunca habría que ofrecerle alimentos con los que pudiera ahogarse (frutos secos enteros, frutas pequeñas con hueso [cerezas], tomates cherry enteros) ni tampoco dejar al bebé sin vigilancia en la trona mientras come (aunque esta advertencia es igualmente válida para bebés a los que se da de comer con cuchara).
– ¿Nutricionalmente desequilibrado? No, mientras se le ofrezca siempre una variedad de alimentos saludables. Y no, tampoco va a comer siempre patatas solamente, por ejemplo. Y puede que un alimento en concreto no le guste y no lo quiera comer nunca, pero tampoco hay ningún alimento absolutamente indispensable, así que no va a tener ninguna deficiencia por ello. Aunque tendrá sus temporadas de comer todo lo que haya en el plato, o de seleccionar algunas cosas y dejar otras. Ni va a dejarse desfallecer por inanición; unos días tendrá más hambre y otros menos. En cualquier caso, nunca hay que forzar a que coma lo que creemos que tiene que comer, sino respetar los ritmos del bebé.
Nuestra experiencia: El ejemplo más llamativo es la zanahoria, ya que a veces se come todos los trozos que hay en el plato y encima pide más, otras veces picotea algunos trozos y deja otros, otras no la quiere cocida pero sí cruda, y en algunas ocasiones no la quiere ni probar… al principio de estas rachas parecía que no iba a volver a comerla, pero luego siempre vuelve.
¿Dónde informarse mejor? Sobre Baby-led weaning hay escrito un libro, El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett, con información básica, ideas y muchos testimonios; también pueden leerse experiencias de otras familias en internet. Sobre nutrición y alimentación complementaria, es muy recomendable el libro Se me hace bola de Julio Basulto. Y sobre alimentación vegana, tanto el libro Niños veganos, felices y sanos de David Román, como la página web de la Unión Vegetariana Española y, por supuesto, el blog Dime qué comes de la dietista Lucía Martínez.
BLW 4
Pizza, Tortilla de patata, Espaguetis con tomate, Alubias con verduras

 


No podía dejar pasar la oportunidad, aún a riesgo de que quede una entrada un poco larga, de compartir las hojas que hemos ido recibiendo en la consulta de la pediatra sobre alimentación y sobre la vida en general. Vienen en una fotocopia, sin ninguna referencia ni sello o logotipo de ninguna entidad. Me he tomado la libertad de corregir los errores tipográficos y las faltas; por lo demás, es una copia literal. Las frases en cursiva estaban escritas a mano.
3 MESES
Alimentación:
– Sólo leche
– No dar otros alimentos
Sueño:
– Duerme menos de día
– Más activo. Distancia tomas
Higiene: Baño y paseo diario
Vitamina D3: 6 gotas al día
Estimulación:
– Hablar mucho
– Acariciar
– Cantar
– Juguetes llamativos y sonoros
Prevenir accidentes:
– No dejar solo en las alturas
– No juguetes desmontables
– Sujetar bien en el coche
6 MESES
Alimentación: Se recomienda introducir los alimentos poco a poco para mejor aceptación y poder valorar la aparición de intolerancias o alergias. Espere a ofrecer una nueva papilla hasta que no lleve 15 días tomando bien la anterior. Dar con cuchara.
1. Cereales sin gluten por la noche y/o mañana: No es necesario darlos con una leche artificial. Pueden prepararse con leche de fórmula o leche materna. Si utiliza leche de fórmula prepare un biberón (por cada 30 cc de agua / 1 cacito raso de polvo) y diluya 3 ó 4 cacitos de cereal. Aumentar la papilla gradualmente hasta dar 210 ó 240 m. Siempre según las necesidades de cada niño.
2. Papilla de frutas naturales por la tarde: Iniciar con plátano, manzana, pero y naranja. Añadir posteriormente otras frutas o cambiarlas. Evitar las fresas, el melocotón y las frutas en almíbar. + Galleta María
3. Puré de verduras con pollo al mediodía: Cocer al vapor o con poco agua y sin sal: patata, zanahoria, puerro, judía verde, borraja, etc. Hacer 50 grs de pollo cocido o a la plancha. Batirlo todo junto y añadir una cucharadita de aceite de oliva. Pueden añadir otras verduras o ir alternándolas. No dar hasta 12 meses: espinacas, col, remolacha
4. Leche de continuación: Si su hijo ya tomaba lactancia artificial puede cambiar la leche de inicio por la de continuación. Si tomaba lactancia materna es preferible continuar por ahora con la tipo 1.
7 MESES
Alimentación:
1. Cereales con gluten
2. Puré de verduras con pollo, ternera, ternasco. Ir variando.
3. Papilla de frutas
4. Introducir poco a poco trocitos de jamón de york, pavo. No cerdo ni vísceras.
5. Leche: 500 ml/día (sólo niños con lactancia artificial)
Vitamina D
Higiene:
– Baño y paseo diario
– Lavado de manos y genitales
– No precisa calzado
Estimulación:
– Hablar mucho. Responderle.
– Ritmos
– Juegos sentado y gateo
Prevenir accidentes:
– Caídas. Enchufes.
– Cocina
– No taca-ta
– Silla sujeción en vehículos
– Objetos pequeños
9 MESES
Alimentación:
– Textura gruesa, triturar la comida con el tenedor
Pescado blanco: a la plancha o cocido, dándolo en trocitos pequeños o en puré, leche de continuación o sémola por la noche
Yema cocida por la noche: dar de forma progresiva (un cuarto, media yema, hasta llegar a entera), tomar dos o tres a la semana
Yogurt natural o queso fresco en la merienda más fruta
– A los 11 meses: lentejas o garbanzos una o dos veces a la semana con carne o pollo al mediodía (pasar por pasapurés)
Vitamina D
Higiene: Baño diario
Estimulación: Ritmos, canciones, partes del cuerpo
Prevenir accidentes:
– Enchufes
– Ventanas
– Bolsas plástico
– Guardar en lugar alto y no accesible los productos de limpieza y medicinas
– Teléfono toxicología: 91-5620420
– Coche: en silla y atado
12 MESES
Suspender Vitamina D.
Alimentación
– Seguir con leche de continuación o de crecimiento, hasta los 18 meses.
– Introducir huevo entero: Cocido o en tortilla, no crudo. Dos o tres a la semana.
– Dieta variada y similar a la de los mayores.
– Procurar que coma solo, con toda la familia, que utilice la cuchara y el tenedor, y que beba en vaso.
– Favorecer la masticación: primer plato separado del segundo. Menos comidas trituradas.
– Limitar el tiempo de duración de las comidas. Respetar la variación del apetito.
– Esperar unos meses a tomar frutos secos, gambas, chocolate, chorizo y especias (puedan provocar alergias).
Higiene
– Baño diario.
– Cepillado de dientes sin pasta.
– Cambio de ropa diario.
– Zapatos de piel, flexibles y sin refuerzos internos. Número adecuado.
Sueño
– Favorecer dormir solo. Darle algún muñeco, cuento, dejarle la luz encendida.
Estimulación
– Juguetes: Andadores, correpasillos, cubos apilables.
– Lenguaje: Trabajar todos los días algunas palabras, las de uso diario del niño (vaso, agua, pan, pelota…).
– Hablarle mucho, pronunciar bien, despacio y vocalizando, no usar diminutivos.
– Enseñarle canciones y ritmos.
– Reforzarle las conductas positivas.
– Realizar juegos al aire libre.
Prevención de accidentes
– Silla en automóvil.
– Mantener fuera de su alcance productos de limpieza, medicinas y tóxicos.
– Cuidado con las caídas.
– Protectores de enchufes.
– No dejar entrar solos en la cocina y el baño.
– Cuidado con los objetos pequeños. No dar frutos secos.
18 meses
Alimentación
– Comer troceado
– Comer solo
– Variar sus gustos
– No forzar la comida
– Limitar el tiempo de comida
Higiene
– Baño diario
– Cepillado de dientes. Fluorkin o’25 mg.: 1 comprimido/día
– Lavado de manos
Estimulación
– Juegos educativos
– Canciones
– Cuentos
– Alabarle. Reconocer sus contactos positivamente
Rabietas: dejar pasar
Prevención de accidentes
– Favorecer autonomía
– Automóvil: en silla y atado
– Cuidado con la escapada en la calle
– Cocina-Baño
– Productos de limpieza, Fármacos
– Caídas, escaleras, ventanas, etc.
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Hamburguesa de alubia negra y remolacha

Hamburguesa de alubia negra y remolacha

¿Otra receta de hamburguesa vegetal? Pues sí. Y es que quién puede resistirse a probarlas todas. Yo no. Cada vez que veo una me dan ganas de hincarle el diente. Porque, además, será por variedad de ingredientes para hacerlas… para gustos, los colores.
Esta vez les ha tocado a las smoky black bean beet burgers del blog Minimalist Baker. Después de probar su helado chai, ya me imaginaba que sería una apuesta segura. Y ya, para redondear, me animé a preparar unos panecillos sin gluten caseros.

Hamburguesa de alubia negra y remolacha 2

400 gramos alubias negras (cocidas)
150 gramos remolacha
80 gramos quinoa (cocida)
1/2 cebolla roja grande
75 gramos setas (portobello)
50 gramos nueces
1 cucharadita comino
1/2 cucharadita pimentón ahumado
1 pizca pimienta negra
1 pizca sal
Saltear la cebolla picada con sal y pimienta. Añadir las setas también picadas de manera fina. Retirar del fuego. Echar las alubias y triturar grueso.
En un bol, poner la mezcla anterior, e incorporar la quinoa, la remolacha rallada finamente, y las especias; mezclar. Incorporar las nueces molidas hasta lograr la consistencia para poder manejar bien la masa. Dejar reposar en la nevera (mientras se precalienta el horno).
Precalentar el horno a 180º C. Untar la bandeja del horno con aceite de oliva. Formar las hamburguesas (salen 8-9 unidades), y hornear durante 30-40 minutos.

 

25 gramos harina de arroz integral
25 gramos lino molido
100 gramos almidón de patata
50 gramos almidón de maíz
150 gramos agua tibia
6 gramos levadura fresca
1/4 cucharadita panela
1/2 cucharadita cáscaras molidas de semillas psyllium
semillas de sésamo (opcional)
En un bol, mezclar los ingredientes secos, y después añadir la levadura previamente disuelta en el agua. Mezclar bien. Cubrir con un trapo y dejar reposar durante una hora. Formar los panecillos para hamburguesas (4-5 unidades), y decorar con semillas de sésamo por encima. Dejar reposar otra media hora. Hornear en horno precalentado a 180º C durante 25 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla.
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{RNC} Bálsamo labial de centella asiática y lavanda

Bálsamo labial de centella asiática y lavanda

Durante el embarazo, tuve la “suerte” de sufrir una queilitis (una especie de dermatitis pero en la boca), para la que la dermatóloga me recetó una crema con extracto de centella asiática que en aquellos momentos me resultó totalmente milagrosa. La centella asiática es una planta medicinal con propiedades cicatrizantes que, además, estimula la producción de colágeno en la piel. Y, como siempre he sido de labios sensibles, he querido preparar un bálsamo labial reparador con este ingrediente. En productos para la piel, se recomienda usar su extracto en un porcentaje entre el 0’5% y 5% del total de la fórmula.
Otro ingrediente básico en cosmética vegana es la cera vegetal, para que el bálsamo se mantenga con una dureza apropiada. Las ceras vegetales más comunes son la de candelilla y la de carnaúba. Se emplean entre el 1% y el 10% (aproximadamente la mitad de lo que se suele poner de cera de abeja, por si se quiere adaptar alguna receta), porque tiene una gran capacidad solidificadora (yo puse el 10%); además, la de carnaúba aporta brillo al bálsamo.
En cuanto a los ingredientes grasos, he empleado una mezcla de manteca de cacao (sin refinar, por eso el bálsamo tiene ese color) y de karité, aunque se pueden usar otros al gusto (aceite de coco, de oliva, de almendras, de girasol, etc.). Y, por último, le añadí oleado de lavanda casero (ver cómo preparar un oleado en la receta de oleado de caléndula) por sus propiedades (cicatrizante, antiinflamatoria, antiséptica, relajante) y por su buen olor.
Oleado de lavandaOleado de lavanda
10 gramos manteca de cacao
30 gramos manteca de karité
5 gramos cera de carnaúba
2 gramos extracto de centella asiática
3 gramos oleado de lavanda
Derretir al baño maría, a fuego fuerte, las mantecas y la cera de carnaúba (ésta última tiene un alto punto de fusión). Apagar el fuego, añadir el extracto y el oleado, y mezclar rápido. Verter en botes individuales previamente lavados y desinfectados. Dejar enfriar, y cerrar bien.
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Masa de pizza sin gluten

Pizza sin gluten

Esta receta de pizza yo la llamo ‘la receta del 150’. Y es que así es facilísimo acordarse y, ya de paso, hacer pizzas todos los fines de semana. El caso es que tiene 15o gramos de los tres ingredientes principales (harina, almidón y agua), además de levadura y aceite de oliva. Así de sencillo. Para las harinas, utilizo una mezcla a partes iguales de arroz integral, garbanzo, y trigo sarraceno o alforfón; es la mezcla que mejor me parece que queda en cuanto a sabor y a consistencia (aunque si me quedo sin alguna, la voy adaptando). Para el almidón, el mejor resultado es con el de patata, ya que con el de maíz queda más quebradiza y menos jugosa; pero también se puede hacer. Y queda así de buena… ¿a que está para comérsela de un bocado?

Pizza sin gluten 2

150 gramos harinas (50 grs arroz integral + 50 grs garbanzo + 50 grs sarraceno)
150 gramos almidón de patata
150 gramos agua tibia
6 gramos levadura fresca (1/4 taco)
1 cucharada aceite de oliva virgen extra (y más para untar)
especias al gusto (ajo en polvo, pimentón, orégano…)
Disolver la levadura fresca en el agua tibia. En un bol aparte, mezclar las harinas y el almidón, junto con las especias. Verter el agua con levadura y el aceite en el bol. Amasar hasta lograr una masa manejable y no pegajosa. Cubrir con un trapo y dejar leudar en un sitio templado durante aproximadamente una hora (no sube mucho pero algo sí).
Untar con un poco de aceite de oliva la superficie (bandeja metálica, lámina de silicona…) donde se vaya a hornear (esto le da el toque definitivo de tueste a la base), y extender la masa con las manos. Cubrir de ingredientes al gusto (en este caso: tomate, orégano, cebolla, pimiento rojo asado, champiñón y soja texturizada). Hornear en horno precalentado a 180º C hasta que los bordes queden dorados y crujientes. Servir recién hecha.
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{RNC} Crema de caléndula

Crema de caléndula
Hace tiempo que quería compartir esta crema de caléndula para pieles irritadas. Vamos, una crema para “culito de bebé”. Puede usarse para otras cosas, por supuesto, aunque mi idea original fue esa y estoy muy contenta con el resultado. Más fácil, imposible: oleado de caléndula (desinfectante, antiinflamatoria, calmante, antiséptica) y manteca de karité (hidratante, nutritiva, cicatrizante). Y es realmente efectiva.
10 gramos manteca de karité
10 gotas oleado de caléndula (en aceite de almendras dulces)
Poner juntos en un pequeño recipiente la manteca y el oleado, y mezclar bien (no hace falta calentar, al remover la manteca se ablanda lo suficiente). Conservar en un tarro cerrado y opaco.
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Tortos

Tortos

Estas pasadas vacaciones hemos podido comprobar que el eslogan “Asturias, paraíso natural” no es sólo un reclamo turístico, sino toda una verdad por derecho propio. Y, además de traer la pupila cargada de paisajes impresionantes y los pulmones llenos de brisa marina, me traje en la maleta un paquete de harina de maíz especial para tortos.
Tortos 2Tortos con pisto
Los tortos, típicos de la cocina asturiana, son unos panes planos y fritos elaborados con harina de maíz. La mejor harina para hacerlos es la de maíz amarillo molida a la piedra, más rústica. En su origen campesino, se preparaban solamente con maíz, aunque ahora muchos restaurantes les añaden algo de trigo para ayudar a ligar la masa (una pena porque, además de ser innecesario, así les añaden gluten y no los pude catar). Se pueden servir con pisto, picadillo o chorizo vegetal, dulce de manzanas asturianas, etc. De todas las maneras están buenísimos. Y acompañados con un vaso de sidra dulce, ya ni os cuento.

Llanes

500 gramos harina de maíz (molida a la piedra)
500 gramos agua templada (aprox.)
1 cucharadita sal
aceite de oliva virgen extra
En un bol, mezclar la harina y la sal. Ir añadiendo el agua tibia poco a poco, dándole vueltas, hasta lograr una consistencia manejable (como de plastilina). Formar pequeñas bolas de masa (del tamaño de una albóndiga, más o menos); ponerlas sobre un paño, cubrirlas con otra esquina del paño, y aplastarlas con la mano. Freír en aceite caliente por ambos lados hasta que se doren y les salgan esas burbujas características. Dejar reposar sobre papel de cocina absorbente. Tomar recién hechos.
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