Aceitunas

aceitunas

Inauguro mi estación preferida del año con una receta para la preparación de aceitunas desde cero. Por estas fechas suelen verse en algunas fruterías aceitunas frescas (en algunas sólo por encargo, puedes preguntar a ver si te las traen), o si sabes de algún olivo cercano es momento de recogerlas. Así que si tienes la oportunidad te animo a que te atrevas a prepararlas caseras, porque después de probarlas ya no querrás volver a las que venden ya preparadas. Además, se pueden hacer con una salmuera que lleva menos sal o, incluso, conservarlas en aceite. Y hasta aliñarlas al gusto, ¡son todo ventajas!

aceitunas2

aceitunas
agua
sal y/o aceite de oliva
condimentos (laurel, cebolla, ajo, romero, tomillo, mostaza, pimienta, jengibre…)

Hacerles dos cortes con un cuchillo a las aceitunas, lavarlas, meterlas en botes de vidrio y cubrirlas con agua. Una vez al día, durante cuatro semanas, escurrir el agua y volver a cubrirlas con agua nueva para ir quitándoles el amargor. Después, escurrirlas por última vez (probarlas antes por si aún necesitaran una semana más) y lavarlas bien. Volver a meterlas en botes, junto con los condimentos al gusto, y cubrirlas o bien con salmuera (por cada litro de agua disolver 50 gramos de sal) más un chorrito final de aceite o bien sólo con aceite de oliva (este aceite quedará muy sabroso para aliñar ensaladas). Cerrar bien los botes; se conservan hasta un año, si llegan.

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Pastelería Mi postre (Vitoria)

mi postre vitoria

C/ Siervas de Jesús 9, 01001 Vitoria.
945 046 679
mipostrevitoria@hotmail.com
https://www.facebook.com/mipostrevitoria/
https://twitter.com/mipostrevitoria
Pastelería alternativa cuyo obrador elabora opciones veganas, sin gluten, sin azúcar (con xilitol, stevia), sin lactosa. Destaca el hojaldre vegano y sin gluten: palmeras (chocolate, chocolate rellena, coco, melocotón), palmeritas (chocolate blanco, con leche vegetal, negro), lazos (naturales, con chocolate)… Además ofrece tartas, pasteles, magdalenas, pastas, galletas, rosquillas, etc. También tienen mermeladas caseras (incluidas con opción xilitol), dulce de leche (de coco con azúcar de coco) y crema de cacao con avellana. Se realizan encargos de tartas personalizadas y postres individuales. Se acepta el pago con tarjeta (a partir de 10 €). Abierto de lunes a viernes de 9:30 a 13:30 y de 16:30 a 20:00, y sábado de 10:00 a 14:00; domingo cerrado.
mi postre vitoria 2Dulce de leche (4’50 €), chocolatinas blancas (1 €), pastas (3’50 €), palmeras (1’75 €), lazos de hojaldre (4’50 €), rosquillas (3’50 €)

mi postre vitoria 3

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Leche de anacardo & Yogur de anacardo

Durante años he preparado leches y yogures vegetales en casa. De todas las opciones y con todas las combinaciones posibles. Aunque de un tiempo a esta parte he tenido que priorizar, ante la lista interminable de tareas por hacer, y hemos estado comprándolas ya hechas. Pero como sigo con mi búsqueda sobre la reducción de residuos en casa, y los envases de leche y de yogures estaban siendo nuestra principal basura “amarilla”, me he puesto a investigar otras opciones que cumplan dos requisitos: fácil y rápido.
Y navegando, navegando llegué a estos dos puertos. El primero es Reinas y repollos, blog vegano y zero waste (cero residuos), con una receta de leche de anacardo y macadamia. El segundo I am bio, blog de cocina y vida saludable, con otra de yogur de anacardo. Ambas recetas son sencillas, rápidas de preparar (y de limpiar después), con ingredientes fáciles de conseguir, y con un resultado de textura muy cremosa. Espero que te guste este dos por uno de recetas, ¡buen provecho!
leche anacardo Leche de anacardo
100 gramos anacardo crudo
1 litro agua
1 ó 2 dátiles (opcional)
Dejar en remojo los anacardos durante unas 3 horas (yo lo suelo hacer aunque se puede omitir este paso porque los anacardos se trituran fácilmente), y luego escurrirlos y lavarlos bien. Batir en una batidora de vaso potente los anacardos con el litro de agua, y con los dátiles deshuesados y troceados si se quiere endulzar un poco. Filtrar con un colador de tela o de malla metálica fina (también se puede omitir el filtrado porque deja muy poca pulpa y muy suave, o filtrar si se prefiere; la pulpa se puede emplear en galletas, untables, etc.). Conservar en recipiente cerrado de cristal dentro de la nevera; consumir antes de 4 días.
yogur anacardoYogur de anacardo
1 vaso anacardos crudos (130 gramos aprox.)
1 vaso agua
1 limón, zumo
1 ó 2 dátiles (opcional)
Dejar en remojo los anacardos durante unas 3 horas (este paso se puede omitir); escurrir y lavar. Triturar en una batidora de vaso potente los anacardos con el vaso de agua y el zumo del limón, junto con los dátiles deshuesados y troceados si se quiere darle un toque más dulce. Verter la mezcla en un/os tarro/s de vidrio, cerrar bien con tapa y dejar fermentar a temperatura ambiente durante 12 horas (tras ese tiempo se pueden apreciar burbujas y suero en el yogur). Servir al gusto, o conservar en la nevera hasta 4 días.
yogur anacardoYogur de anacardo
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Galletas de coco

galletas coco sin gluten

Y seguimos con el coco. Después del éxito del bizcocho de coco, continúo experimentando con otras recetas. Ahora les llega el turno a estas galletas, crujientes por fuera y tiernas por dentro, que han triunfado. ¡Buen provecho!

galletas coco sin gluten 2

170 gramos coco rallado
80 gramos almidón de yuca
1 sobre levadura para repostería (15 gramos)
10 dátiles
aceite de oliva virgen extra
Deshuesar y trocear los dátiles, y cubrirlos con agua; dejar reposar durante 15 minutos. Triturar con la batidora hasta lograr una pasta sin grumos.
Mezclar el coco rallado, el almidón de yuca y la levadura en un bol. Añadir la pasta de dátil, y amasar para que se una bien todo.
Formar pequeñas bolitas con las manos, y aplastarlas (yo lo hice con el culo de un vaso; si se pega la masa, despegar con una espátula) sobre la bandeja del horno previamente engrasada y enharinada. Hornear 16 minutos a 175º C. Dejar enfriar sobre una rejilla y guardar en un recipiente hermético.
Publicado en 14. Dulces y Postres | Etiquetado | 6 comentarios

Bizcocho de coco

Bizcocho de coco

Compré un paquete de coco rallado para hacer ya-no-me-acuerdo-el-qué, y acabó relegado al cajón de los paquetes olvidados y a punto de caducar. Así que se me ocurrió adaptar la receta del bizcocho de arroz al cacao (aunque últimamente, con minichef, era el bizcocho de arroz a la algarroba) para darle salida y convertirlo en un bizcocho de coco.
Ya de paso empleé también azúcar y aceite de coco, que tenía por casa, para redondear el sabor al susodicho. Y antes de que pongas alguna pega al sabor de los dulces de coco, te diré que resulta un toque muy suave y para nada cargante (demostrado en la cata realizada por beta testers). De hecho, minichef, que no quería un bizcocho que no fuera de algarroba, ya está demandando repetir este de coco. Ahí queda eso.
120 gramos harina integral de arroz
80 gramos almidón de yuca
50 gramos coco rallado
1/2 cucharadita psyllium
1 sobre (15 gramos) levadura para repostería
300 gramos agua
100 gramos azúcar de coco
20 gramos aceite de coco
Mezclar en un bol la harina de arroz, el almidón de yuca, el coco rallado, la levadura y el psyllium. En otro bol, batir el azúcar de coco (también se puede usar panela en su lugar), el agua y el aceite de coco (previamente derretido al baño maría; o de oliva, en sustitución) con ayuda de unas varillas. Ir incorporando poco a poco la mezcla de harinas a los líquidos, y mezclar hasta lograr una masa homogénea sin grumos. Verter en un molde (de silicona o metálico engrasado) de unos veinte centímetros de diámetro, y hornear a 175º C durante 35 minutos. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
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Vinagre de manzana

vinagre manzana

Sí, como suena: una receta de vinagre de manzana. Vinagre casero. Yo tampoco me había planteado nunca hacer vinagre en casa, ni me había imaginado cómo se hacía. Pero investigando sobre el tema de reducir residuos encontré el blog Cualquier cosita es cariño, donde se explica lo fácil que es.
Porque, sí, es tan sencillo como que se hace él prácticamente solo. Y tan barato-casi-gratis, con los desperdicios de las manzanas que tirarías a la basura después de hacer una compota. Además, el vinagre no sólo sirve para aliñar las comidas, que también, y encima queda con un sabor suave aunque con más cuerpo. Es tan versátil que puede utilizarse para elaborar cosmética casera, vinagres medicinales y productos de limpieza (próximamente…). Y sin sulfitos.

vinagre manzana

restos de manzanas (pieles, corazones)
agua
uvas pasas / panela /azúcar (1 cucharada por cada vaso de agua)
Echar los restos de varias manzanas en un tarro grande de cristal (las que tengas; también se pueden ir guardando en el congelador cada vez que te comas una manzana y luego usarlos todos juntos). Añadir agua hasta llenar el recipiente (yo usé uvas pasas para alimentar a los fermentos, sin azúcar; pero si se emplea azúcar o panela, disolver antes en cada vaso de agua) y las uvas pasas. Asegurarse de que ningún trozo queda sin cubrir con agua (se puede poner algo encima, como un tarro más pequeño vacío, para que los trozos no floten; yo uso una tapadera de cristal de la taza para las infusiones), porque si no sale moho y se echa a perder. Cubrir con una tela y ajustar con una goma. Guardar en lugar seco y oscuro (como un armario de la cocina o la despensa).
Dejar dos semanas. Sólo hay que ir comprobando de cuando en cuando que no haya ningún trozo flotante al que le de el aire, para vigilar que no salga moho. Es normal, y deseable, que al principio aparezcan burbujas alrededor de los trozos, y luego un sedimento en el fondo y una capa blanca en la superficie (la madre del vinagre); forma parte del proceso de fermentación. Al cabo de las dos semanas, colar los trozos y volver a echar el líquido en el mismo recipiente para aprovechar ese sedimento. Cubrir con tela y goma, y guardar en el mismo lugar.
Dejar mínimo otras dos semanas, o más (depende de la temperatura ambiental, más frío = más tiempo; y creo que también del endulzante empleado: con uvas pasas tardó cinco más, es decir, siete en total) hasta que huela a vinagre (si huele como a alcohol de manzana, aún le falta). Filtrar (guardando el sedimento y la capa flotante para la siguiente tanda de vinagre, ya que acelerará el proceso). Verter en un recipiente de vidrio y conservar en la nevera (para detener la fermentación).
Publicado en 03. Aliños y Salsas | Etiquetado | 2 comentarios

Masa madre de arroz

masa madre arroz
Si había algo que echaba en falta desde que hago panes sin gluten, es el olor y el sabor de los panes elaborados con masa madre. Había intentado en una ocasión hacer masa madre de arroz pero, no sé porqué, el resultado no fue el esperado. Y por eso desistí. Resultaba mucho más cómodo ir tirando de levadura fresca comercial… aunque, en realidad, no era tan práctico.
Donde vivimos ahora no está disponible esta levadura fresca que viene en dos tacos, y siempre teníamos que ir a comprarla a algún sitio más grande de alrededor. Además, para el pan sin gluten empleaba muy poca cantidad de levadura, con lo que sólo me daba tiempo a usar uno de los dos tacos, porque el otro siempre se me pasaba de fecha y terminaba llenándose de moho. Y, por último, me daba dolor, además de tirar la mitad de levadura, generar residuos con todos esos papelitos y bolsitas plastificados.
Así que un día me envalentoné y volví a intentar hacer masa madre de arroz. Y, para mi alegría, esta vez salió genial. Desde entonces, no vuelvo a la comercial por nada del mundo. No sólo me libro de depender de las tiendas, sino que hemos ganado en un pan mucho más delicioso y que se conserva durante más tiempo. Aquí te comparto cómo la he hecho yo. Próximamente, la receta del pan (y de la pizza) con masa madre.
harina de arroz integral
agua
1º día: Mezclar 50 gramos de harina y 50 gramos de agua (siempre a temperatura ambiente) en un tarro de vidrio, hasta que no queden grumos. Cubrir con una tela de algodón/lino y ajustar al tarro con una goma. Dejar reposar en un lugar oscuro, seco y cálido (yo lo pongo en lo alto de un armario de la cocina).
2º día: Remover la mezcla. Volver a tapar con tela y goma. Reposar en el sitio anterior.
3º día: Añadir 25 gramos de harina y 25 gramos de agua. Mezclar, tapar, reposar.
4º día: Añadir 25 gramos de harina y 25 gramos de agua. Mezclar, tapar, reposar. A partir de ahora puede estar ya lista (ha aumentado su volumen, se ha “hinchado”, y está llena de burbujitas) para hacer pan; si no, continuar como en los días 3 y 4, hasta verla bien activa.
5º día y siguientes: Si se va a seguir usando con bastante frecuencia, dejarla en el lugar oscuro y seguir alimentándola cada día con igual cantidad de harina y agua (yo pongo 25 gramos de cada). Si no se va a utilizar durante un tiempo (por ejemplo, te vas de vacaciones), guardarla en la nevera; cuando se vuelva a usar, refrescarla otra vez con mismo peso de harina y de agua, y continuar como de costumbre.
Publicado en 08. Cereales | Etiquetado | 2 comentarios